LOS PEELINGS QUÍMICOS
Este tipo de tratamiento permite mejorar notablemente el aspecto de la piel envejecida, actuando sobre manchas y arrugas.
En realidad, el peeling químico es un tratamiento estético, cuyo efecto inmediato consiste en la eliminación de algunas células cutáneas, para conseguir la regeneración de la piel, a través de la renovación dérmica.
Por lo general, se utiliza para rejuvenecer el rostro, eliminando manchas, reduciendo las arrugaS y logrando una piel más tersa y uniforme. Proporciona resultados altamente satisfactorios, porque gracias a la acción de los ácidos, se produce más cOlágeno y conseguimos una tez renovada, luminosa y fresca.

Cuatro tipos de peelings, de diferentes graduaciones cada uno. La elección del tipo de peeling, dependerá de la naturaleza e intensidad del caso a tratar y de las particularidades características de cada persona.
Se recomienda la aplicación de peelings químicos en los casos siguientes:
- Cicatrices y marcas de acné
- Arrugas superficiales, medias y profundas
- Patas de gallo
- Código de barras
- Manchas cutáneas
- Pecas, léntigos y melasmas
- Piel opaca
- Queratosis seborréica
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TIPOS DE ÁCIDOS
ÁCIDO LÁCTICO. Indicado para el tratamiento de las pequeñas arrugas y el fotoenvejecimiento cutáneo, activa la formación de colágeno, elastina y otras sustancias dérmicas.
ÁCIDO MANDÉLICO. Está aconsejado para aquellas pieles que combinan el fotoenvejecimiento cutáneo con el acné y la hiperpigmentación.
ÁCIDO SALICÍDICO. Aconsejado para tratar los conocidos comúnmente como puntos blancos, ya que afina la capa córnea, facilitando su extracción posterior.
ÁCIDO GLICÓLICO. Indicado para todas aquellas personas que quieran eliminar las arrugas de expresión, el fotoenvejecimiento, las manchas cutáneas, acné y cicatrices.